Un juez federal de California reconsideró su decisión de julio y rechazó la teoría de copyright sobre selección y arreglo que sostenía una parte central del caso. El litigio, sin embargo, continúa con otras reclamaciones.
Bad Bunny y su sello Rimas Music obtuvieron una victoria importante en el extenso litigio por derechos de autor que ha puesto bajo examen uno de los patrones rítmicos más reconocibles del reguetón. El juez federal André Birotte Jr., del Distrito Central de California, concedió el 1 de septiembre la petición de reconsideración presentada por el artista y Rimas y cambió una decisión que, apenas dos meses antes, había dejado una parte central del caso camino de un juicio.
La resolución también beneficia a otros demandados que se sumaron a la petición, entre ellos Drake y OVO Sound, UMG Recordings, Empire Distribution, Rich Music y Cinq Music Group, además de otros artistas y compañías. El litigio, iniciado en 2021, ha llegado a involucrar a más de 150 artistas y cerca de 2.000 canciones, según los documentos y reportes del caso.
Qué decidió realmente el juez
Los demandantes, entre ellos Cleveland “Clevie” Browne y Steely and Clevie Productions Ltd., sostienen que obras como “Fish Market”, “Dem Bow” y “Pounder (Dub Mix II)” contienen elementos rítmicos e instrumentales que fueron reproducidos en numerosas canciones posteriores. Una de sus principales teorías jurídicas buscaba proteger una combinación específica de esos elementos como una selección y arreglo original.
Birotte concluyó ahora que los demandantes no identificaron una única obra protegida por copyright que contenga de forma completa la selección y el arreglo que pretenden hacer valer. El tribunal señaló que una reclamación de este tipo no puede construirse reuniendo fragmentos o elementos procedentes de varias obras diferentes para formar, durante el propio litigio, una nueva combinación supuestamente protegida.
Con esa conclusión, el juez anuló la parte de su orden de julio que había rechazado la petición de sentencia sumaria de los demandados y concedió ahora esa petición respecto de la teoría de selección y arreglo. El cambio es importante porque esa era una de las vías que permitían que una parte sustancial de las reclamaciones sobre las composiciones siguiera avanzando hacia un jurado.
La decisión, sin embargo, no establece que el dembow en sí mismo sea imposible de proteger mediante copyright. El propio tribunal dejó claro que no resolvió si los elementos rítmicos alegados por los demandantes, considerados de forma individual o conjunta, son originales. El fallo se centra en un problema previo: la falta de identificación de una obra concreta que contenga la combinación exacta cuya protección se reclamaba.
El litigio no ha terminado
La orden tampoco cierra por completo el caso. El tribunal instruyó a las partes a reunirse dentro de los 30 días siguientes para discutir cómo continuará el proceso con las reclamaciones que permanecen pendientes. Entre ellas figuran cuestiones relacionadas con la supuesta copia de grabaciones sonoras, que no fueron resueltas por esta decisión.
Desde Jamaica, el abogado Lloyd Stanbury, que anteriormente representó a Steely & Clevie, insistió tras conocerse el fallo en que el litigio sigue abierto y recordó que los demandantes pueden impugnar la decisión. Cleveland Browne, por su parte, declinó comentar el fallo cuando fue contactado por Jamaica Observer.
Aun con esas reclamaciones pendientes, el giro judicial supone un alivio considerable para Bad Bunny y para numerosos artistas y compañías vinculados al caso. La disputa había alcanzado canciones como “Tití Me Preguntó”, “Despacito” y “Dame Tu Cosita”, dentro de una demanda que convirtió la evolución rítmica del reguetón en una cuestión central de derecho de autor.