Sam Smith publica Hazel Eyes, un quinto álbum más íntimo en el que explora el amor, Nueva York y una nueva etapa de su sonido.
Sam Smith ha publicado Hazel Eyes, su quinto álbum de estudio y el comienzo de una etapa que se aleja del carácter más expansivo de Gloria para buscar un terreno más íntimo. El disco llegó el 21 de agosto a través de Capitol Records UK / Polydor Label Group y reúne 12 canciones. Entre ellas aparecen “My Guy”, “To Be Free”, “Love Is A Stillness” y “Constant Companion”, además de colaboraciones con Feist y The TwoCity Chorus. Hazel Eyes tiene también una particularidad dentro de la discografía de Smith: es la primera vez que participa como coproductor de un álbum propio. Para el proyecto volvió a trabajar con Simon Aldred, colaborador de larga trayectoria, dentro de un equipo que mantuvo una presencia más estable durante todo el proceso de grabación.
Un disco escrito desde otro lugar
Buena parte de las canciones parten de una historia de amor que estaba ocurriendo mientras el álbum tomaba forma. Smith ha explicado que el proyecto terminó acercándole a una manera más natural de escribir y de entender su propia música. La vulnerabilidad, según el artista, ya no aparece únicamente ligada al dolor o al desamor, sino también a la posibilidad de hablar abiertamente de una relación feliz. Nueva York, ciudad en la que Smith reside actualmente, funciona también como uno de los escenarios emocionales del disco. La propia tienda oficial describe Hazel Eyes como una declaración de afecto hacia la ciudad y sitúa entre sus temas principales la libertad artística, el amor y la reflexión personal. Musicalmente, el álbum se mueve entre diferentes registros sin abandonar la voz como elemento central. Universal Music señala influencias de pop barroco, folk británico, country y R&B, una mezcla que marca cierta distancia respecto al sonido más orientado al pop electrónico de algunos de los lanzamientos anteriores de Smith. La canadiense Feist participa en “Moondance”, mientras que The TwoCity Chorus aparece en “Oh Mother”. El álbum se cierra con “To Be Free”. En total, sus 12 canciones superan los 45 minutos de duración.
Una nueva fase después de “Gloria”
Hazel Eyes llega tres años después de Gloria, el álbum de 2023 que incluyó “Unholy”, la colaboración con Kim Petras que se convirtió en uno de los mayores éxitos comerciales de aquella etapa. El nuevo trabajo parece buscar deliberadamente otro ritmo. En lugar de construir su lanzamiento alrededor de una transformación visual especialmente llamativa, Smith ha puesto el foco en las canciones, las actuaciones en espacios más contenidos y un sonido que recupera parte de la intimidad presente en sus primeros discos. El lanzamiento coincide además con la continuación de las residencias To Be Free, con actuaciones programadas en México y Reino Unido, entre ellas ocho noches en el London Coliseum. Con Hazel Eyes, Sam Smith no abandona el pop que ha marcado buena parte de su carrera. Lo reorganiza alrededor de un momento personal distinto: menos interesado en el impacto inmediato y más cómodo dejando que sean las canciones las que expliquen dónde se encuentra ahora.